Luces difusas

domingo, 29 de junio de 2014

El pilluelo [突貫小僧] (Yasujiro Ozu, 1929)

"Un hombre secuestra a un niño para practicar la técnica del secuestro.
Al cabo de unas horas con él descubre que ha sido un error secuestrarle, el niño es demasiado travieso..."

Una de las primeras películas que se conservan de Ozu.
Por eso de contar la historia de un adulto que vive experiencias con un niño recuerda en concepto a películas como "El chico" de Chaplin o "El verano de Kikujiro" de Kitano.

Es una pena que se conserven tan solo 16 minutos de los 40 originales, ya que no puedo dar una opinión definitiva sin ver la obra completa.

Como dato curioso, el secuestrador es Tatsuo Saito, actor que interpretaría unos años más tarde al padre de familia en la maravillosa "He nacido, pero...", y el niño interpretaría al hermano pequeño en esa misma película.

Una simpática película con buena planificación para la época. 6/10
Ficha en la AsiatecaDB


sábado, 28 de junio de 2014

Lluvia [Regen] (Mannus Franken & Joris Ivens, 1929)

""Lluvia" es un poema cinematográfico sobre el comienzo y el fin de una llovizna en Amsterdam, que se fue filmando en muchas capitales del mundo por cineastas vanguardistas en los años de la década de 1920." (Filmaffinity)

La verdad es que me extraña mucho, pero según Filmaffinity parece que ésta es la primera y única película de los Países Bajos que he visto en mi vida...

"Lluvia" es un cortometraje con un gran gusto por detalle y hermosos planos que muestran el agua en todas sus "formas", desde aquellas gotas a la carrera en las ventanas de los trenes, las gotas que van cayendo desde una barandilla, los charcos y sus reflejos, etc. Todo ello acompañado de una buena banda sonora (aunque creo que no es la música original, sino una versión del 2005).

Es bastante curiosa, por un lado te muestra la vida en una ciudad (algo que se vió pocas veces hasta ese momento) y por otro te hace retroceder a la visión del mundo que tenías en la infancia cuando cualquier detalle absorbía tu atención.

Muy interesante. 7/10

lunes, 23 de junio de 2014

Premios Luces difusas (1966)

De momento no voy a avanzar más allá de los premios del año 1987, prefiero ir creando ediciones de años anteriores de los que aún no había visto las películas suficientes cómo para dedicarles una edición. Así que vamos con 1966, un año que no destaca especialmente dentro de la extraordinaria década de los 60 pero que aún así tiene un gran nivel (tengo pendientes varias películas importantes de este año).

He tenido bastantes dudas a la hora de elegir las nominadas en todas las categorías, siempre muy ajustadas, incluso la de mejor actor, la más floja (junto a mejor banda sonora) por no destacar ninguno de ellos especialmente. Al final me he decidido por un actor que si bien interpreta un rol algo secundario lo hace de manera más que correcta. Curiosamente en este año destacaron muy especialmente las actrices, al menos en las películas que he podido ver tienen roles de mayor importancia que los actores, algo nada habitual, y muy gratificante si realizan interpretaciones tan buenas como las de las protagonistas de "Persona", "La mujer del lago" y "Tatuaje" las cuales están muy por encima de las de los cinco actores nominados.

Por último quería destacar la película "Masculin, feminin" que si bien no ha ganado en ninguna categoría es una obra interesantisima.

Por cierto, para los próximos premios habrá cambios en el aspecto de los mismos, intentaré dar una mayor claridad y belleza a cada apartado con colores, tablas y demás.


Mejor película   
Fahrenheit 451 (François Truffaut)
La mujer del lago (Yoshishige Yoshida)
Masculino, femenino (Jean-Luc Godard)
Persona (Ingmar Bergman)
Tatuaje (Yasuzo Masumura)




Mejor dirección
François Truffaut (Fahrenheit 451)
Ingmar Bergman (Persona)
Jean-Luc Godard (Masculino, femenino)
Yasuzo Masumura (Tatuaje)
Yoshishige Yoshida (La mujer del lago)
Mejor guión
Fahrenheit 451
Masculino, femenino
Nueve cartas a Berta
Persona
Tatuaje




Mejor fotografía
Andrei Rublev
Fahrenheit 451
La mujer del lago
Masculino, femenino
Persona





Mejor montaje
Andrei Rublev
La mujer del lago
Masculino, femenino
Persona
Tatuaje




Mejor dirección artística
Andrei Rublev
Fahrenheit 451
La mujer del lago
Persona
Tatuaje




Mejor actor
Akio Hasegawa (Tatuaje)
Anatoly Solonitsyn (Andrei Rublev)
Oskar Werner (Fahrenheit 451)
Paul Newman (Cortina rasgada)
Shigeru Tsuyuguchi (La mujer del lago)




Mejor actriz
Ayako Wakao (Tatuaje)
Bibi Andersson (Persona)
Julie Christie (Fahrenheit 451)
Liv Ullman (Persona)
Mariko Okada (La mujer del lago)




Mejor reparto
Fahrenheit 451
La mujer del lago
Masculino, femenino
Persona
Tatuaje




Mejor banda sonora
Fahrenheit 451
La mujer del lago
Masculino, femenino
Nueve cartas a Berta
Persona




Mejor ambientación
Andrei Rublev
Fahrenheit 451
La mujer del lago
Nueve cartas a Berta
Persona

domingo, 22 de junio de 2014

Tatuaje [Irezumi / 刺青] (Yasuzo Masumura, 1966)

"Otsuya huye de su hogar para refugiarse en casa de Gonji, empresario sin escrúpulos que la engaña y acaba vendiéndola a una casa de geishas. En su nuevo destino, un maestro del tatuaje dibuja sobre su espalda una inmensa araña. Como si el espíritu del insecto tomara posesión de la joven, el deseo irreprimible de venganza se transforma en el centro de su vida. Como la viuda negra tatuada en su espalda, Otsuya arruina la vida de todo hombre que se cruce en su camino." (AsiatecaDB)

Primera película que veo de Yasuzo Masumura, uno de los directores por los que más interés he tenido desde hace años por ver sus películas, pero claro, por esa obsesión que tuve de querer ver toda la filmografía de los directores que me gustaban nunca comencé con la de Masumura, ahora que me doy cuenta que morire antes de ver todo el cine que quiero prefiero ir viendo películas sin importarme tantísimo el no haber visto las anteriores.

Así que aquí estamos, con "Tatuaje" de Masumura, admiradísimo por directores cómo Oshima, Miike o Aoyama, director que se educó cinematográficamente en Italia con profesores cómo Fellini (en esta película se perciben influencias de Fellini en la manera de ambientar e iluminar secuencias cómo la que ocurre en el puente), Visconti o Antonioni, y a su vuelta a Japón como ayudante de dirección de Mizoguchi... ahí es nada, debe ser el tipo con la mejor educación cinematográfica de la historia.

Basada en una novela de Tanizaki cuenta la historia de Otsuya (interpretada por la gran y bellísima actriz Ayako Wakao) que tras ser obligada a prostituirse se convierte en una mujer tremendamente manipuladora y perversa que vuelve locos a sus clientes haciendo que se maten entre ellos por simple sadismo.
No todo se reduce a la interpretación de que la tarántula que tiene tatuada en su espalda le crea esa maldad, ese tatuaje cómo se cree en la cultura japonesa se corresponde con la personalidad de quien la lleva. Existen muchas mujeres así, igual que se puede hablar claramente de la agresividad de muchos hombres parece un problema decir que muchas mujeres buscan un novio al que contarle historias falsas para que le entren celos y se pegue con otros mientras ella disfruta por ser la hembra del macho alfa.

El mundo en el que se desarrolla la película llama la atención por sus personajes, borrachos violadores, perdedores; el erotismo y la violencia descarnada (cómo la escena en la que Shinsuke mata a un hombre apuñalándole en la frente). Es curioso viendo las películas de Mizoguchi en las que casi todos los personajes solían tener una gran dignidad a pesar de sus miserias, aún más en el caso de las geishas tan respetadas por Mizoguchi a las que en este caso Masumura retrata con una gran maldad. En ese sentido guarda bastantes similitudes con el tono trágico y crudo del cine de Fukasaku.

Magnífica película. Nominada a mejor guión, mejor dirección artística, mejor reparto y ganadora del premio a mejor actriz en los "Premios Luces difusas (1965-1969)". 8/10
Ficha en la AsiatecaDB

miércoles, 11 de junio de 2014

Nueve cartas a Berta (Basilio Martín Patino, 1966)

"Años cincuenta. Lorenzo es un estudiante salmantino que acaba de pasar un verano en Inglaterra, donde ha descubierto otras formas de vida y otros horizontes, además de conocer a Berta, hija de un exiliado, por la que se siente atraído. A su regreso, el ambiente tradicional de su familia, sus amigos y su novia le resultan agobiantes. Se agudizan sus inquietudes en cartas dirigidas a esa Berta que quedó en el extranjero..." (Filmaffinity)

Gracias al fantástico blog "Diccineario" recordé esta película que siempre quise ver por la aparición de mi abuelo, interpretando al amigo "afrancesado" del protagonista.

Me he llevado una agradable sorpresa, "Nueve cartas a Berta" es una película interesantísima sobre todo aquello que comenta tan acertadamente la sinopsis y sobre los miedos e inseguridades de la entrada en la edad adulta, la presión que siente Lorenzo por no seguir las convenciones ni estar al nivel que esperan de él, debido a unas nuevas inquietudes que le hacen parecer inmaduro y menos preparado que antes a los ojos de su entorno.

"Nueve cartas a Berta" es una película intimista en su máxima expresión, todo lo que se muestra pasa por el filtro de Lorenzo, por su mundo interior y la percepción que tiene de todo aquello que le rodea, un entorno y unos momentos que escribe a su amada Berta y que escuchamos por medio de una fabulosa voz en off presente durante todo el metraje. El gran acierto de esa voz en off es no describir todo aquello que ya estamos viendo cómo ocurre en tantas películas que parecen tener una voz cuya única utilidad es la de acompañar al espectador en todo momento, no vaya a ser que se pierda y llegue a pensar algo que no se corresponda con lo que quería el guionista. En esta ocasión la voz en off complementa a la imagen, nos descubre cómo ve Lorenzo aquellas escenas y situaciones que van sucediendo.

Me ha parecido muy curiosa la estructura por capítulos no temporales, sino conceptuales, algo similar a lo que se puede ver en muchas de las películas de Godard.

El montaje en general es muy interesante, se detiene la imagen constantemente mostrando fotogramas que quedan cómo hermosos instantes poéticos de gran belleza dentro de ese mundo frío y fatigoso. Destacaría especialmente un momento en el que si bien no se detiene la imagen sí que parece detenerse el mundo por completo, la maravillosa escena en la que una vieja se hace unas trenzas muy lentamente mientras el sol le ilumina la cara, instante que uno puede asociar a esa mujer décadas atrás jugando con su pelo durante su niñez.

La película tiene sus altibajos, pero la verdad es que sus virtudes compensan todos sus defectos. Muy buena película. 7/10

sábado, 7 de junio de 2014

Masculino, femenino [Masculin, féminin: 15 faits précis] (Jean-Luc Godard, 1966)

"Paul es un joven idealista que acaba de terminar el servicio militar. Conoce a Madeleine, una joven atractiva que aspira a ser cantante pop, y trata de conquistarla. Ambos salen juntos y terminan juntos en la cama, aunque con dos amigas de Madeleine, Elisabeth y Catherine." (Filmaffinity)

Sigo con otra película del año 1966 al que dedicaré los próximos premios, "Masculino, femenino", del inimitable Godard, para mí uno de los más grandes directores que ha dado el cine, director con el que no comparto algunas opiniones o códigos, pero que siempre respeto y aprecio por exponerlas con la enorme seguridad y el convencimiento de saber que domina el lenguaje cinematográfico a la perfección.

El único "pero" que tiene esta película es Jean-Pierre Léaud, un personaje que individualmente es cargante, pero cuya labor para la película es fundamental. El problema que le veo a su personaje es que mezcla la actitud excéntrica e hiperactiva del Doinel de las obras de Truffaut con una especie de gracia y encanto Belmondianos que no le encaja y le convierte por momentos en un clown histriónico. Pero cómo ocurre en casi cualquier obra de Godard el personaje principal es Godard, su mirada curiosa utiliza a Léaud como un periodista que pregunta mediante larguísimos cuestionarios todo aquello que Godard quiere saber sobre los pensamientos y la vida de la juventud francesa de la época.

En el fondo eso es esta película, un estudio sociológico con una carga de profundidad, belleza y poesía inalcanzables para un documental, ya que esa mezcla de ficción y realidad le dan la posibilidad de crear personajes y situaciones a la medida de sus intenciones.

Una película excelente, con una gran frescura, ingenio y lucidez, y cómo no, ese montaje que tantos quieren imitar y que fracasan terriblemente al abordarlo desde un punto de vista puramente efectista de campaña de publicidad, olvidando todo el fondo y contenido detrás de esa manera de montar una película.

Imprescindible, puro cine, se podrían decir tantas cosas de sus películas, de su enorme riqueza, de sus matices y de la enorme cantidad de pensamientos e interpretaciones que despiertan... 8/10
Incluída en los "Premios Luces difusas (1965-1969)" (curiosamente ni siquiera la he nominado en mejor montaje, la calidad de las películas de ese lustro daría para ocupar cada categoría con quince nominaciones en lugar de cinco).

jueves, 5 de junio de 2014

La mujer del lago [女のみづうみ] (Yoshishige Yoshida, 1966)

"Miyako está casada con un hombre de negocios centrado exclusivamente en su trabajo.
Para olvidar su soledad acude de vez en cuando a un hotel para encontrarse con Kitano, su amante. En uno de sus encuentros Kitano le propone fotografiarla desnuda, Miyako accede con la condición de guardar los negativos. Esa misma noche de camino a casa un hombre le roba los negativos. Una vez en su domicilio recibe la llamada de ese hombre que le cita en un pueblo costero para recuperar los negativos."

Hace tiempo que quería iniciarme en la filmografía de Yoshishige Yoshida, del que hasta ahora tan solo ví su cortometraje para el proyecto "Lumière y compañía", para mi gusto uno de los tres mejores de los cuarenta que forman esa película.

Es difícil hablar de "La mujer del lago"; antes de escribir la entrada me hubiese gustado leer la novela original escrita por Yasunari Kawabata; primero porque seguramente sea maravillosa, y segundo porque creo que enriquecería bastante la película e incluso poder darle un segundo visionado contando con nuevas claves.

El cine japonés (y europeo) de los años 60 me fascina, en mi opinión la década más interesante de la historia del cine, por movimientos como la nouvelle vague, la nuberu vagu japonesa, el auge del cine artístico y experimental, además de cientos de películas y directores maravillosos. La estética y la fotografía de esa época, el maravilloso blanco y negro del cine japonés, del cine de Bergman, los colores de Godard, la libertad creativa... en fin, tantas cosas. Siento un enorme amor por el cine asiático de los 90, pero el marco global y los cambios que se propusieron en los 60 convierten esos años en algo único.

"La mujer del lago" no está producida por el estudio Art Theatre Guild (artículo en inglés muy completo sobre este estudio mítico que marcó un antes y un después en el cine japonés), ya que comenzó a producir sus propias películas tres años después, pero encaja perfectamente con ese sello. Cómo he dicho no he visto nada más de Yoshida, pero parece que dirigió varias películas en la ATG. Es muy llamativo cómo diferentes directores que trabajaron para ese estudio comparten tantas similitudes. Por un lado tenemos la escena de cama con la que comienza esta película, practicamente idéntica a la de la posterior "Funeral parade of roses" de Toshio Matsumoto, planos detalle de partes del cuerpo de los amantes en un blanco y negro dominado por el blanco y los grises claros en un silencio absoluto que más adelante se rompe con unos sutíles acordes; una playa retratada con una belleza extraordinaria que recuerda a la playa de "Dear summer sister" de Oshima o todos esos planos que tanta importancia dan a la arena igual que en "La mujer de la arena" de Teshigahara.

Por encima de todo lo que todas ellas comparten es una apartado formal de otro mundo, una planificación y una fotografía absolutamente maravillosas, siento auténtico placer viendo películas como ésta que enlazan planos prodigiosos uno detrás de otro.

Me da la sensación de que me he perdido algo de lo que se cuenta, por eso comentaba que me gustaría haber leído la novela de Kawabata, ya que no sé si realmente la trama es tan sencilla como parece o si existe algo detrás de esta pequeña historia.

Por último decir que no me convence la entrada, no tengo la misma facilidad que tenía hace unos años a la hora de escribir y expresar lo que me sugiere y me hace sentir una película, pero bueno, supongo que será la falta de practica y costumbre, en los últimos dos años no habré escrito más de cincuenta entradas cuando durante los dos primeros años fueron más de 600. Por suerte sigo apreciando el cine con la misma complejidad y pasión que antes, así que supongo que con el tiempo volveré a sentir que escribo lo que realmente pretendo sin quedarme a medio camino.

Una película maravillosa, muy placentera y especial. 9/10

Incluida en los "Premios Luces difusas (1965-1969)".
Ficha en la AsiatecaDB

martes, 27 de mayo de 2014

Cuerpo y alma [Body and soul] (Robert Rossen, 1947)

"Charlie Davis es un chico de familia humilde que aspira a conseguir la fama en el mundo del boxeo. Aunque su madre y su novia desaprueban su decisión, Charlie se asocia con Robert, un promotor de combates de boxeo, y va perdiendo los escrúpulos poco a poco, llegando a dejarse vencer en un combate amañado." (Filmaffinity)

Tercera película que veo de Robert Rossen tras "Lilith" y "El buscavidas".

No sabía nada sobre su declaración para el Macarthismo y la verdad es que me he llevado una decepción, tampoco puedo juzgarle porque no conozco los detalles ni la situación en la que se encontró, pero me llama bastante la atención este tema, ya que la obra de Rossen (o lo que conozco de ella) es uno de los retratos más crudos y desoladores sobre la fragilidad del individuo frente a los poderosos.
Es cierto que se dice que la obra no tiene porqué tener que ver con el pensamiento de su autor. Una opinión que no comparto, en mi opinión en el cine y la literatura no puede darse esa disociación tan facilmente; en la pintura y la música es más fácil que el autor y su obra vayan por caminos diferentes, en esas dos disciplinas la forma suele tapar al fondo, la música se valora primero por su melodía y su ritmo o por lo que te hace sentir, igual que un cuadro puede tener un gran discurso o una intención muy concreta pero difícil de percibir sin analizarla exhaustivamente, se recurre a simbolos, no al discurso y modelo ensayístico del que gozan el cine o la literatura.

Bueno, "Cuerpo y alma" es una extraordinaria película sobre el mundo del boxeo, sobre cómo lo vive el boxeador y cómo lo ven aquellos que viven de los boxeadores para crear su negocio.
Yo soy un aficionado al boxeo, es un tema delicado y no es facil explicar mi opinión sobre los males y los beneficios de este deporte. Creo que el boxeo en si mismo es bueno, pero el entorno que lo rodea está podrido (cómo se puede ver en esta película). Conozco personalmente a muchos chicos cuyo futuro era estar presos o en el mundo de la droga y que gracias al boxeo cambiaron sus amistades y su manera de vivir por estar centrados en ir al gimnasio y entrenar. Entiendo que un padre o una madre cómo aquí ocurre prefieren que su hijo decida hacer otras cosas, no es plato de buen gusto saber que todas las tardes tu hijo va al gimnasio a pegarse con otros chicos. El tema es que creo que hay que ir más a fondo y ver cual es el origen y las circunstancias de estos chicos para ver que de todas las alternativas que tiene en su mano el boxeo es la menos mala. El boxeo generalmente es un deporte de chavales que se han criado en la calle, es imposible hacer que se interesen de buenas a primeras por leer o ir a clase, el boxeo sí que es algo que puede interesarles ya que muchos lo viven en su día a día. Pero lo viven en la calle, llevan años con peleas que pueden acabar con apuñalamientos, con tipos de treinta años que espera en el portal de un chaval de 15 años para matarle porque debe diez euros a su sobrino, o chicos que viven a base de trankimazines por la angustia que tienen de saber que cualquier día se encontrarán con alguno que les está buscando.
Por eso creo que el boxeo es un bien para un sector de la sociedad, se convierte en una pasión para esos chicos que poco a poco se centran cada vez más en entrenar, sirviéndoles cómo excusa para dejar las drogas porque quieren engordar y estar fuertes, o dejar de fumar para poder aguantar más tiempo sin ahogarse.
Se despiertan temprano, empiezan a relacionarse más con sus padres y dejan de quedar con sus antiguas amistades y a estar todo el día en la calle porque les distrae en eso que ahora tanto les interesa. Por eso decía que en eso el boxeo es muy bueno, porque aunque quizás no sea algo genial en si mismo sí que les propone un cambio muchísimo mejor que la vida que llevaban antes.

Pero cómo aquí se ve después entra el tema de los representantes y todas esas influencias que sí son malas y pervierten terriblemente al boxeo en su raíz, un mundo oscuro y sin escrúpulos que destroza todos esos valores que ganaron los boxeadores en su etapa amateur.
En "Cuerpo y alma" los boxeadores son las víctimas de estos representantes, Charlie por su inconsciencia y su obsesión por el dinero que le hace olvidar de dónde venía y lo que buscaba con el boxeo, y después Ben (el boxeador negro), maravilloso personaje interpretado por Canada Lee, un hombre con una gran dignidad y bondad al que "mata" el representante de Charlie y que sirve de ejemplo a Charlie para poder recuperar esa nobleza casi perdida en el magnífico giro final de la película.

Una joya, excelente película en todos los aspectos.
Olvidé añadirla a los "Premios Luces difusas (1945-1949)". Nominada en bastantes categorías y ganadora en mejor montaje. 9/10

sábado, 24 de mayo de 2014

El cabo del terror [Cape Fear] (J. Lee Thompson, 1962)

"Sam Bowden, un respetable abogado de una pequeña ciudad, ve cómo su tranquila vida se convierte en una pesadilla cuando Max Cady, un criminal que pasó ocho años en la cárcel por su culpa, no deja de acechar a su mujer y a su hija adolescente. La ayuda que le ofrece el jefe de la policía local resulta inútil, y él, legalmente, no puede hacer nada para alejar a Cady de su familia." (Filmaffinity)

Película de la que 30 años más tarde Scorsese dirigió un remake que aún no he visto.

"El cabo del terror" no solo destaca por su atmósfera agobiante y por la gran actuación de Robert Mitchum. Es una obra que plantea temas realmente interesantes sobre la ley y la justicia; el cómo un abogado que no se cuestiona los procedimientos que se llevan a cabo durante un juicio descubre que estos le limitan a la hora de tomar decisiones cuando la victima es él. También el tema de la seguridad de los testigos, cómo el caso de la mujer a la que Sam Cady (Mitchum) pega en el hotel y que no se atreve a denunciarle para así también ayudar a Sam y su familia por saber que a los seis meses volverá a salir de la cárcel y las consecuencias serán mucho más graves.

La película me recuerda a "La sombra de una duda" de Hitchcock por tratar el tema de un individuo externo que altera por completo la vida y la seguridad de una familia. También esos veinte años entre una y otra se notan a la hora de tratar ciertos aspectos cómo la sexualización de la niña, que supongo que tendrá unos 13 años y a la que se viste y se maquilla cómo a una mujer, una especie de copia de su madre en miniatura y sobre la que Cady comenta a su padre que parece que será tan jugosa cómo su madre, creándole ese miedo de que su hija no sólo pueda ser raptada sino también violada.
Ahora mismo no recuerdo ninguna película anterior a ésta que muestre a una niña de esa manera, curiosamente la "Lolita" de Kubrick es del mismo año, y sin embargo es mucho menos arriesgada en este sentido; aunque en "El cabo del terror" esto se toque tan sólo de refilón el planteamiento se acerca bastante más a la novela de Nabokov que su adaptación al cine.

Toda la parte en interiores es potentísima a nivel narrativo y en cuanto a la creación de la tensión que culminará en el segmento que tiene lugar en la casa flotante, una parte final que destaca especialmente por su hermosa fotografía y ambientación.

Gran película, muy interesante. Nomino a Robert Mitchum a mejor actor en los "Premios Luces difusas (1962)". Me gustaría haberla nominado en alguna otra categoría, pero ese año fue realmente extraordinario y la competencia es fortísima. 8/10

domingo, 23 de febrero de 2014

As tears go by [旺角卡門] (Wong Kar-Wai, 1988)

"Dos hermanos están introducidos en el mundo de las triadas. El hermano menor, es incapaz de evitar los líos por su impetuoso temperamento.
Por su parte, el hermano mayor, al enamorarse, decide abandonar el oscuro entorno en el que se mueve, pero antes tendrá que volver a ayudar a su hermano pequeño..." (AsiatecaDB)

Dije en la última entrada que hasta ahora había reseñado pocas obras de Wong Kar-Wai, así que voy con su primera película aprovechando que es del año de los próximos premios.

Wong Kar-Wai antes de lanzarse a la dirección fue guionista de varios directores hongkoneses, entre ellos Patrick Tam, quién más adelante montó las películas de WKW "Days of being wild" y "Ashes of time" (ésta última con un montaje prodigioso que fue arruinado por completo en la versión redux estrenada en el 2008; posiblemente la peor decisión en la carrera de Wong Kar-Wai).

Un año después del debut de Wong Kar-Wai, Patrick Tam dirigió la maravillosa "My heart is that eternal rose", similar a esta película en bastantes cosas, y con otros aspectos que incorporaría WKW a su carrera en el futuro (fotografía de Christopher Doyle, protagonizada por Tony Leung, etc).

"As tears go by" es muy interesante porque si bien formalmente ya se puede considerar cómo una semilla de su cine futuro, (el tipo de planos, la fotografía, el uso de los fueras de campo, los planos a ralenti, etc) no ocurre tanto con el fondo, toca algunos temas habituales suyos, pero estamos ante una de las tan habituales películas de triadas hongkonesas, quizás el género rey de HK, algo que no ha vuelto a tocar, al menos cómo tema principal.

Muy buenas interpretaciones en general de los protagonistas, y secundarios de lujo cómo Alex Man o Chan Chi-Fai, éste último un habitual en los papeles de matón en los que siempre cumple.
Me gusta mucho también el contraste entre la ciudad con su noche, sus neones, sus llamativos colores y el ajetreo con el pueblecito costero en el que vive Ah Ngor (Maggie Cheung).
Nunca me han gustado las ciudades o pueblos pequeños con poca gente, me deprime no ver coches, edificios, hormigón y ruido; y si llueve peor aún. A no ser que esté en la costa, si hay mar y buen tiempo entonces me encanta.

Muy buena película. 7/10
Ficha en la AsiatecaDB

sábado, 22 de febrero de 2014

Mujeres al borde de un ataque de nervios (Pedro Almodóvar, 1988)

"Pepa e Iván son actores de doblaje. Él es un mujeriego empedernido y, después de una larga relación, rompe con Pepa: le deja un mensaje en el contestador pidiéndole que le prepare una maleta con sus cosas. Pepa, que no soporta vivir en una casa llena de recuerdos, decide alquilarla. Mientras espera que Iván vaya a recoger la maleta, la casa se le va llenando de gente extravagante de la que aprenderá muchas cosas sobre la soledad y la locura." (Filmaffinity)

Segunda película de Almodóvar que veo siendo adulto (ví bastantes de niño) y segunda que me encanta, la otra fue "¿Qué he hecho yo para merecer esto?". Creo que realmente es porque son sus películas de los años 80, me cuesta mucho imaginar que vuelva a ver obras cómo "Hable con ella" y que no me den vergüenza ajena, sólo ver el reparto o algun fragmento me entra el pánico, pero bueno, puede que les de otra oportunidad en el futuro.

"Mujeres al borde de un ataque de nervios" recuerda muchísimo en la planificación al cine de Hitchcock, la gran cantidad de planos detalle cuidadísimos, ese ático que retrotrae al de "La soga", el juego que se le da al gazpacho, o la secuencia en la que Carmen Maura se sienta en un banco bajo la casa de Julieta Serrano sin que podamos escuchar la conversación por la distancia, ni ver bien qué está pasando por las ramas del árbol que tapa la ventana. A continuación baja Antonio Banderas con Rossy de Palma y se encuentran con Carmen Maura en la cabina tras haber descubierto que Banderas es el hijo de su amante por la foto, y ellos no saben quien es ella. Todo esto es algo absolutamente Hitchcockiano.

La gran diferencia entre estos directores es su mirada, para Almodóvar esta película es desenfado, existe cercanía y confianzas entre desconocidos, mientras que Hitchcock era desconfiado, todo era muy oscuro, cualquier personaje escondía un monstruo bajo su fascinante disfraz.

La película sufre algunos bajones por ser algo reiterativa, pero tiene tantas secuencias maravillosas que eso queda oculto. El apartado visual, la dirección artística, la vivacidad de los colores, los encuadres, son toda una lección de saber hacer cinematográfico, de cuidar cada plano cómo si estos fuesen fotografías. Es admirable el nivel formal que alcanzó Almodovar en tan pocos años; aunque a la larga terminó convirtiendo su cine en demostraciones de estilo manierista, matando la naturalidad de sus primeras obras; algo similar a lo que le ocurrió a Wong Kar-Wai, que marcó un punto de corte con "Deseando amar" por la estilización extrema de las obras posteriores a esa película. Esto no es ninguna crítica a un director que me parece maravilloso, especialmente "Days of being wild", en mi opinión posiblemente la mejor película hongkonesa de la historia (lo curioso es que a pesar de haber visto toda su filmografía sólo he escrito la entrada de uno de sus largometrajes; habrá que remediarlo).

Nada más verla tenía pensado ponerle un 8, pero han pasado dos días y la película ha ido creciendo bastante en mi recuerdo, así que le subo un punto. 9/10


martes, 18 de febrero de 2014

La tumba de las luciérnagas [火垂るの墓] (Isao Takahata, 1988)

"Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Seita y Setsuko son hijos de un oficial de la marina japonesa. Un día, durante un bombardeo, no consiguen llegar a tiempo al búnker donde su madre los espera. Cuando después buscan a su madre, la encuentran malherida en la escuela, que ha sido convertida en un hospital de urgencia. Tras la muerte de su madre y una breve estancia en casa de su tía, los niños vagarán sin casa y sin rumbo." (Filmaffinity)

Una de las películas de animación más conocidas y que no ví hasta ayer porque me daba un poco de pereza eso de que su director fuese el de "Heidi" y "Marco".

Se suele etiquetar a esta película cómo una de las más tristes de la historia, algo con lo que estoy de acuerdo; creo que nunca he visto una película tan dura, tan triste y tan hermosa a la vez. He leído varias críticas en filmaffinity que la acusan de sentimentalista y almibarada, yo precisamente acuso a bastantes películas de eso mismo, me molesta que se juegue con el espectador y se le emocione con sentimentalismo barato. Pero es que en este caso eso no existe, la historia es trágica porque la guerra es de las pocas cosas que hacen que estas auténticas tragedias se hagan realidad, no porque se intente exagerar la pena o la situación.

Seita, el hermano mayor es un personaje inolvidable, un hombre bueno cómo decía Machado, con una gran madurez y mucha más humanidad que la que tienen adultos cómo su tía (que no sé si es su tía, yo mientras ví la película pensaba que era la vecina, pero veo que todos hablan de ella cómo su tía). Esa madurez y esa bondad que hacen que intente por todos los medios que su hermana sea feliz, que no se vea afectada por la guerra ni pierda la inocencia. Por eso es una película desgarradora y nada almibarada, porque el protagonista en todo momento oculta el drama; si no recuerdo mal Seita no llora en ninguna ocasión por ver llorar a su hermana, llora en aquellos momentos en los que ella es feliz o en aquellos en los que la impotencia de saber que por mucho que quiera que Setsuko viva en un cuento de hadas le es imposible conseguirlo. La niña cómo en cualquier película de Ghibli es muy mona, y su voz en el doblaje original es media película, te rompe el corazón la vocecilla que tiene.

Una obra maestra, sencilla y maravillosa; una de las mejores películas de animación de todos los tiempos. 10/10


 

miércoles, 5 de febrero de 2014

La condena [Kárhozat] (Béla Tarr, 1988)

"Karrer lleva una vida retirada en una población minera. Las tardes las pasa siempre en el bar Titanik, cuyo dueño le propone participar en una operación de contrabando, pero él prefiere cederle ese trabajo al marido de la cantante del bar." (Filmaffinity)

 Segunda película que veo de Béla Tarr tras la absolutamente maravillosa "Sátántangó".

La fotografía de estas películas a cargo de Gábor Medvigy es una cosa de otro mundo, quizás el director de fotografía con el blanco y negro más bello y más perfecto tecnicamente junto a Sacha Vierny, Sven Nykvist y algunas películas sueltas de otros.

La iluminación, los movimientos de cámara, los encuadres, los ajustes focales, la textura de la imagen... todo está por encima del bien y del mal. Es tan extraordinario que no entiendo que el cine de Béla Tarr sea considerado por tanta gente cómo un coñazo, ya sólo por la imagen te puedes olvidar de todo lo demás, cada plano secuencia es un auténtico deleite, esos movimiento de cámara pausados que reencuadran el plano una vez tras otra eliminando el montaje. Cómo decía Tarkovsky el ritmo de una película no ha de transmitirse a través del corte del montaje sino a través del ritmo inherente de cada plano por separado, y el equilibrio en la cadencia de éste con los demás planos. Algo que queda muy bonito y que es una gran verdad pero que sólo pueden cumplir los grandes maestros en este aspecto. Y Béla Tarr y su director de fotografía lo son, cada plano de esta película es una auténtica maravilla.

Después está el sonido, hace poco dije que en mi opinión los grandes del sonido fueron Tati y Tarkovsky, olvidé a Tarr y aquí no es cómo en la fotografía, no recuerdo nadie que esté al nivel sonoro de las películas de este director. El sonido tiene una riqueza nunca antes vista, parece tratado más para pistas musicales de estudio que para cine, la lluvia, el goteo, el sonido de los pasos, los diálogos cualquier cosa tiene unos matices maravillosos.

Y bueno, cómo dijo aquél el cine es imagen y sonido, así que para qué hablar de otros temas cómo ese ambiente tan especial y tan triste que tiene la película si en estos es excelente.
Una delicia. 8/10

martes, 4 de febrero de 2014

Summer vacation 1999 [1999年の夏休み] (Shûsuke Kaneko, 1988)

"Durante las vacaciones de verano tres chicos (Naoto, Kazuhiko y Norio) se quedan solos en el internado.

Un día llega un chico llamado Kaoru, el cual es exactamente igual que otro que se suicidó unos meses atrás por no ser correspondido en su amor por Kazuhiko."
Película japonesa de esas que tienen buena pinta por eso de hablar de la infancia y adolescencia, aunque la filmografía del director me diese algo de miedo.
Y sí, estaba en lo cierto, una película bastante mala, con una fotografía muy fea, unas interpretaciones mediocres y un tono muy remilgado.

El cine japonés de los 80 y 90 sobre personajes de estas edades se caracteriza por su marcado tono poético pero también por su profundidad y madurez, su gran acierto es hablar sobre ciertos temas que en otros países caerían en la ñoñería sin caer en ella, pero claro, alguna cae, y ésta es un ejemplo de ello.

La idea de adaptar un manga shonen-ai (de temática homosexual) con chicas interpretando a los chicos parece una buena idea, ya que los personajes de esos mangas tienen rasgos afeminados más cercanos a ellas que a ellos. El problema está en que las actrices al intentar comportarse cómo chicos quedan forzadas, especialmente en el caso de Miyuki Nakano, la más alta, que hace una especie de chico serio impostando la voz de manera bastante extraña. 

Después la fotografía busca ser preciosista pero apesta a telefilm, con puntos de luz marcadísimos, luces planas y demás. 

La verdad es que no se explicar las razones por las que la película no cumple en ningun aspecto (quitando la ambientación; los lugares son muy atractivos y esa sensación que transmiten de soledad, de ser un mundo aparte), pero digamos que es una película sin nada especial que pretende ser muy emotiva, muy sentida, creyendo reflejar todo cómo aquel verano tan maravilloso sin lograrlo.
Un quiero y no puedo. 3/10

lunes, 3 de febrero de 2014

El lobo de Wall Street [The wolf of Wall Street] (Martin Scorsese, 2013)

"Película basada en hechos reales del corredor de bolsa neoyorquino Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio). A mediados de los años ochenta, Belfort era un joven honrado que perseguía el sueño americano, pero pronto en la agencia de valores aprendió que lo más importante no era hacer ganar a sus clientes, sino ser ambicioso y ganar una buena comisión. Su enorme éxito y fortuna cuando tenía poco más de veinte años como fundador de una agencia bursátil le valió el mote de “El lobo de Wall Street”. Dinero. Poder. Mujeres. Drogas. Las tentaciones abundaban y el temor a la ley era irrelevante. Jordan y su manada de lobos consideraban que la discreción era una cualidad anticuada; nunca se conformaban con lo que tenían." (Filmaffinity)

Vamos con la última película de Scorsese, una película que no parece haber dejado indiferente a nadie.

Algunos la acusan de ser una película tonta y efectista, de que Scorsese ha caído en las redes del cine comercial. Yo diría que Scorsese no ha caído en ninguna red, que él es la araña. Ahora que está tan de moda ese cine alocado de fiestas y desfase estilo "Resacón en las vegas" tenía que llegar un viejo de 71 años para enseñar a esos jovenes directores y su público lo que es el desfase, y lo patéticas que son esas películas que hablan de fiestas descontroladas pero en las que todo el mundo está vestido, en las que se emborrachan hasta el coma etílico pero dónde drogas cómo la cocaina no existen porque son demasiado duras. Películas que de ser personas serían el niño de 13 años que por fumarse un cigarro delante de sus amigos cree que está siendo el más chulo del barrio, cuando alguno que le vea que haya vivido un poco cómo Scorsese le entra la risa.

El tema está en que ha conseguido hacer una película que gusta a gente a la que no le interesa nada el cine y también a aquellos a los que les interesa. En este caso no hay nada que criticar porque Scorsese siempre ha sido así, le gusta adapartarse a los tiempos (otra cosa es que nos guste más el cine de los 80 que el de ahora) ama el cine americano, sus maneras, la espectacularidad y la taquilla, cómo no. Un cine en el que Hitchcock y tantos otros han formado esa imagen de cine americano, un cine que gusta tanto al niño pequeño cómo a la abuela. Directores cómo Hitchcock pueden ser considerados artistas gracias a revistas cómo Cahiers du cinéma, revista que por otro lado se dejo llevar mucho por las modas y por epatar, igual que decidieron que Hitchcock fuese un artista también decidieron que Chaplin no valía nada, que el bueno era Keaton (cosa de la que varios se arrepintieron con el tiempo).  El otro día estaba viendo un debate de ¡Qué grande es el cine! en el que Garci decía que gracias a las listas de Sight & Sound el público descubrió la calidad de "Ciudadano Kane", una película que pensaban que no eran gran cosa hasta que llego un crítico que dijo que era la perfección.

No termino de entender ese gregarismo del público, esa gente que ve "2001: Una odisea del espacio", no le gusta nada y dice a sus amigos que es una obra maestra, ese público que antes de dar una opinión libre y sincera se para a pensar si al decir eso los demás pensarán que no tiene ni idea.
En mi caso particular alguno pensará que soy gilipollas por decir que Hitchcock es el rey de la sobremesa, que su cine es perfecto para verlo con toda la familia después de comer, por mucho que se le quiera convertir en una especie de genio por encima del bien y del mal por su simbolismo mal entendido; simbolismo no es colocar cruces por todo el escenario sin ton ni son por no saber explicar con palabras la culpa que sienten los personajes, simbolismo no es ser incapaz de expresarse con plenitud, simbolismo es Kieslowski (un ejemplo) un director que mediante simbolos muestra cosas imposibles de contar con la palabra.
Aunque he dicho varias veces que de esas cincuenta películas que dirigió si bien cuarenta no son nada del otro mundo sí que tiene diez películas realmente imprescindibles, unas joyas que aparecieron de tanto insistir, igual que puede pasar con Woody Allen (que me encanta) pero que entiendo que haya gente que diga que sólo cinco películas valen la pena, porque son directores que repiten las fórmulas una y otra vez haciendo posible esa casualidad.

Lo que quiero decir con todo esto es que intento ser sincero con mis opiniones para ser justo con quién me lee y no intentar manipular a nadie, ya que todo aquel que escribe para un público tiene ese poder.

La interpretación de DiCaprio es fabulosa, alguien que ha pasado de ser un chico de poster a ser uno de los mejores actores del Hollywood actual, (tampoco es tan difícil, con no ser generado por ordenador ya ganas puntos), ya en serio, una interpretación fantástica y muy buenas interpretaciones del reparto en general.


Una gran película, intensa, poderosa, y con un gran montaje y dirección. 8/10